Muelas del juicio: ¿Por qué las tenemos y para qué sirven?

Muelas del juicio: ¿Por qué las tenemos y para qué sirven?

  • muelas del juicio

Las muelas del juicio han sido uno de los grandes enigmas en lo referente a la evolución humana. No fue hasta el 2016 cuando unos científicos australianos resolvieron su enigma.

¿Qué son?

Las muelas del juicio, también llamadas cordales, son un tercer diente molar que suele aparecer cerca de los 20 años. Se llaman muelas del juicio ya que a la edad en que aparecen las personas tienen un juicio más desarrollado y completo que cuando aparece el resto de la dentición definitiva.2​

Existen 4 tipos, una por cada cuadrante bucal y se sitúan al fondo de la boca y al desarrollarse suelen afectar a los dientes cercanos causando no solo que se tuerzan sino además mucho dolor.

muelas del juicio rayos x

¿Cuál es el origen de las muelas del juicio?

Ha habido diferentes teorías sobre su origen.
Aunque actualmente son un poco más grandes que nuestros actuales molares, se sabe que nuestros ancestros tenían un tercer molar hasta 4 veces mayor que el nuestro adaptado para masticar.

Las teorías sobre el por qué han ido disminuyendo su tamaño y posteriormente acabar siendo inútiles han sido varias: Desde nuestro cambio de dieta (sin necesidad de masticar alimentos crudos) o el avance cultural.

La bióloga Kathryn Kavanagh propuso en 2007 un modelo teórico del desarrollo de la dentición en los mamíferos que básicamente explicaba que cuando un diente se desarrolla, emite señales activadoras o represoras sobre su vecindad, y la proporción entre ambas señales determina el tamaño de los dientes vecinos.

Sin embargo, no fue hasta posteriores estudios en 2016, cuando uno de los colegas de Kavanagh en aquel trabajo, Alistair Evans, desarrolló el modelo hacía los homínidos. La investigación reveló que el modelo de inhibición en cascada de Kavanagh podía explicar la degeneración del tercer molar de los australopitecos hasta este tercer molar del actual Homo sapiens.

¿Tienen alguna función actualmente?

La realidad es que actualmente las muelas de juicio no sólo no cumplen ninguna función, sino que además no son un estorbo fruto de nuestra evolución.

Los homínidos primitivos, como el australopithecus, cercanos al chimpancé, tenían una variación en el tamaño y las formas relativas de los molares relacionados con su función de la posición: las muelas tienden a crecer más en la parte posterior de la boca, lo que causa el gigantismo del tercer molar, y las proporciones entre unas y otras muelas son constantes, sin que importe el tamaño general de la dentadura en su conjunto.

Pero, hace un par de millones de años, con el surgimiento del género homo, las dentaduras más pequeñas influyeron en los tamaños, haciendo que el tamaño total de la dentadura se hiciese más pequeña y el tercer molar acabase haciéndose mucho más pequeño e innecesario.

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